Siempre he pensado que en la vida existen personas con suerte y personas sin ella. Pero muchas veces ocurre algo que nos hace cambiar de opinión.Ahora algo ha cambiado y la suerte ha dejado de ser algo relevante. No se necesita suerte cuando te das cuenta de que lo que quieres ya lo tienes y si te falta, está al alcance de tu mano.
La suerte no es más que el cumplimiento de nuestros anhelos y por ellos hay que luchar incluso en la adversidad.
Puede que al principio no se note, o que pase desapercibido, pero en cuanto abres los ojos, el mundo se convierte en todo un abanico de oportunidades.
(4-1-2013)
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