La perfección está en la sencillez. Es absurdo complicarse con detalles que enmascaran un sentimiento vacío. Son las cosas más insignificantes las que descubren la pureza e intensidad de lo que el corazón esconde.Hay personas que se esmeran en colmar de regalos, pero no hay mayor regalo que un momento junto a la persona que te importa, su mirada, su carcajada.
Sin darte cuenta descubres que en tu mente sólo existe un pensamiento, una ilusión. Cada día pones una pizquita más para que no se pierda el sabor. Vas mezclando con cuidado, a fuego lento y con tesón.
Aguardas con paciencia hasta que se completa, y entonces lo saboreas. Dulce, intenso y sincero, su esencia impregna cada sentido. No existe mejor sabor en el mundo que el que poco a poco se ha creado.
(26-12-2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario