sábado, 12 de enero de 2013

A palabras vanas...

A veces no entiendo a la gente.
Esas personas que entran a formar parte importante de tu vida y te prometen estar ahí para siempre y, de pronto, desaparecen.
Personas que un día no dejan de decirte que te quieren y a los dos días casi ni te saludan.

¿Cómo puede alguien dejar de querer de la noche a la mañana?
¿Cómo es posible olvidarse y despreocuparse de quien te ha dado tanto sin apenas pedir a cambio?

Supongo que la respuesta es sencilla: son más creíbles los actos y detalles que las palabras vacías.
¿De qué sirve decirle a alguien que le quieres si luego no estás cuando más lo necesita?

Creo que más bien no entendía a las personas porque no había encontrado a gente que viese las cosas de forma similar a como yo las veo. Yo no quiero "para siempre's" que en dos días se han olvidado. Ni "te quiero's" que se convierten en vanas palabras que se repiten tratando de calar.

Tal vez sea una rara o pida cosas extrañas, pero yo sólo necesito a quien valora lo que yo valoro, a quien está cuando tiene que estar, a quien se preocupa y no sólo con un "¿qué te pasa?"

Cuando alguien te importa. Cuando...
Ahora sé que hay personas que no necesitan preguntar, simplemente lo saben y actúan demostrando que ahí están. Con tan sólo un pequeño detalle te devuelven la sonrisa y, poco a poco, la felicidad.

Todo esto no es por las personas que se van, porque no merecen palabras con un sentimiento tan hermoso. Es por las personas que están y sin saberlo se hacen notar. Esas personas que te hacen saltar, suspirar e incluso llorar de felicidad.

Todo esto es... por las personas más importantes de mi vida actual.

(11-1-2013)

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