¿Alguna vez has rozado el cielo con las yemas de tus dedos?Qué tendrá el cielo que nos llama, nos atrae y nos tienta a alcanzarlo. Hay veces en las que te acercas tanto al sol que te quemas y caes al vacío envuelto en llamas que te abrasan, te consumen y te matan.
Pero cuando estás muriendo, abres los ojos y lo ves ahí en lo alto, esperando.
Te levantas y de nuevo te alzas. Valiente, dispuesto a alcanzarlo, a tocarlo con cuidado.
Y al intentarlo, por fin te encuentras allí: En lo alto del cielo.
(14-12-2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario