Tímida y cauta la llama se prende. Va elevándose y brillando, alimentándose de cada suspiro, de cada gota de oxígeno.A cada segundo se vuelve más grande, más intensa. Si la ves allí, en la oscuridad, alcánzala, porque aunque te pueda quemar, es mucho más lo que te dará.
Su luz te iluminará y te acompañará, y ni el más fuerte de los viento la apagará.
(10-12-2012)
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