viernes, 11 de enero de 2013

Amor de papel

Ligero como una pluma, con un soplo se alza hacia el cielo y viaja allí donde el viento le guíe. es incontrolable; tan sólo se posa cuando el trayecto ha terminado.

A veces no nos damos cuenta de lo frágil que puede llegar a ser, pero basta con tirar hacia lados opuestos para que se rasgue y aparezca una herida que jamás se irá. Pero todo en esta vida se puede arreglar, y lo que en herida se convirtió, un parche lo tapó y las dos mitades volvieron a ser un todo.

Pero ahora es muy delicado y precisa de cuidados para poder aguantar.
Delicados, sí. Pero basta un descuido para que su roce te corte. Tal vez no veas la sangre, pero te habrá llegado hasta el alma. Sin embargo, no por ello lo rompemos y lo tiramos, sino que curamos la herida y esperamos.

Es entonces cuando escribimos una historia:
Nuestra historia.

(4-12-2012)

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